Convertir suena a trámite, pero es una recompresión: la imagen se descodifica y se vuelve a comprimir con otras reglas. Conviene saber qué se queda por el camino antes de convertir el archivo del que no tienes copia.

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Qué descarta JPEG exactamente

JPEG trocea la imagen en bloques y simplifica la información de cada uno, quedándose con lo que el ojo nota más y tirando lo demás. Por eso los primeros sitios donde aparecen los defectos son los bordes marcados y los degradados suaves, como un cielo.

También reduce la información de color más que la de luminosidad, porque distinguimos peor los cambios de color. En una foto normal no se aprecia; en un rojo saturado sobre fondo claro, a veces sí.

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Cuándo se empieza a notar

Con calidad 0,85 hace falta ampliar bastante para ver algo. Con 0,7 aparecen halos alrededor de las letras y las líneas finas. Con 0,5 los bloques ya se ven a tamaño normal en las zonas de degradado.

Lo que más daño hace no es una conversión, son varias: cada vez que un JPG se abre, se edita y se vuelve a guardar, la pérdida se acumula. Convertir una vez desde el HEIC original es siempre mejor que convertir una copia de una copia.

  • 0.85: prácticamente indistinguible.
  • 0.7: visible al ampliar, aceptable en pantalla.
  • 0.5: visible a tamaño normal en degradados.
  • Recomprimir varias veces acumula el daño.
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Por qué el archivo crece en vez de encoger

Es la sorpresa habitual: conviertes para simplificar y el archivo pesa más. HEIC comprime mucho mejor que JPEG, así que la misma foto suele ocupar entre una vez y media y el doble al pasarla a JPG.

Si lo que necesitas es un archivo más pequeño, bajar la calidad ayuda poco comparado con reducir las dimensiones. Una foto de 4032 píxeles de ancho es mucho más de lo que necesita casi cualquier formulario.

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Los metadatos también cambian

La imagen no es lo único que viaja. La app conserva la fecha de captura y el modelo de cámara, y quita las coordenadas GPS, que es la parte que de verdad conviene no repartir.

El conversor del navegador es más drástico: al redibujar la imagen se queda solo con los píxeles, así que el JPG sale sin ningún metadato. Es útil si buscas precisamente eso, y una pérdida si querías la fecha. Puedes mirar antes qué lleva la foto.

¿Convertir a JPG estropea la foto?

¿Existe una conversión sin pérdida a JPG?

No con JPEG, porque el formato es por definición con pérdida. Con calidad máxima la diferencia es imperceptible, pero el proceso sigue descartando información.

¿Puedo volver al HEIC desde el JPG?

Puedes crear un HEIC a partir del JPG, pero no recuperas lo descartado. Por eso conviene conservar el original mientras puedas.

¿Qué calidad conviene para imprimir?

0,85 o más, y sin reducir dimensiones. La impresión usa mucha más resolución por centímetro que una pantalla, así que los defectos se ven antes.

¿Cómo dejo la foto por debajo de un tamaño concreto?

No hay una opción de tamaño objetivo. Elige una calidad, mira el resultado y reduce el lado más largo, que suele bajar el peso mucho más que tocar la calidad.

¿Redimensionar estropea la foto?

Reducir descarta píxeles de forma controlada y suele verse bien. Ampliar no añade detalle, solo lo inventa, y por eso estas herramientas nunca agrandan.